miércoles, 28 de junio de 2017

IMPRESIONES 3D AL SERVICIO DE LAS CIRUGÍAS DE ALTA COMPLEJIDAD

El equipo del Departamento de Neuroimágenes del Centro Médico Deragopyan, liderado por el Doctor Rimoldi (MN 53880) en conjunto con la Dra. Paula Alonso y bajo la vigilancia  
del Director médico científico, Dr. Eduardo Mondello.

Todos trabajan desde hace mucho tiempo en prototipos de impresiones 3D a escala real para estudiar, planificar y optimizar recursos en pacientes con patologías cerebrovasculares y de columna vertebral.
Este Centro Médico Deragopyan dispone de un Resonador Magnético de alto campo “3 Tesla” y un Tomógrafo Computado de 160 canales o cortes; esta tecnología permite obtener imágenes de alta calidad, ideales para ser usadas en impresiones en 3 dimensiones.





Desde el 2014 se comenzó a utilizar esta tecnología con el propósito de elaborar modelos en 3D, pero la primera incógnita que enfrentó el equipo del Centro Médico Deragopyan fue dónde imprimir el material obtenido.

MODELOS A ESCALA REAL
De manera inesperada, la colaboración para hacer realidad la primera impresión 3D de una patología provino de parte de un diseñador industrial, cuyo hermano sufría una patología de compleja solución quirúrgica y ofreció sus conocimientos y equipos para cooperar con este avance.
De este modo, ambas partes unificaron sus conocimientos para brindar un servicio que revolucione la medicina.



Es una gran innovación en el ámbito médico, las neuroimágenes se obtienen de estudios no invasivos y con poca radiación.
Aunque durante el postproceso, se recopila toda la información, se analiza y se detecta la patología del paciente, permitiendo ver con claridad en una imagen 3D qué zona de su cuerpo se encuentra afectada, comentó Rimoldi.

Cuando se terminemos de procesar todos los datos, la imagen 3D se convierte en un archivo especial para que el diseñador industrial pueda imprimir correctamente el prototipo a tamaño real, puede ser una columna vertebral o vasos sanguíneos.




Los modelos impresos a escala real no son prótesis corporales, ya que los materiales que se usan para imprimir los prototipos, a través del sistema de modelado por deposición fundida (FDM) de filamentos plásticos (PLA), no están avalados por el A.N.M.A.T. para ser utilizados en los pacientes en la actualidad.                  

 Sin embargo, se ofrecerá una reproducción exacta de la zona afectada en tamaño real que permitirá a los médicos hacer una especie de “cirugía antes de la cirugía”.
De esta manera, se puede chequear previamente las técnicas de intervención más adecuadas, los materiales más apropiados y reducir sensiblemente el tiempo total del procedimiento cuando se realiza en el paciente real.






El Centro Médico Deragopyan colaboró en la atención de casos complejos, que a través de esta tecnología se han podido solucionar con éxito, como sucedió con un niño que sufrió un traumatismo cervical.

Utilizando este innovador procedimiento se pudo analizar la situación en detalle y proceder a su intervención de forma exitosa.
De una forma similar, ocurrió con otro paciente que sufrió un traumatismo en las últimas vértebras producto de un accidente automovilístico.







Al poder llegar imprimir su estudio se puede analizar mejor el caso, acortando los tiempos de planificación prequirúrgicos, también fue de utilidad en temas cerebrovasculares.
Con estas impresiones en 3D se ve en tamaño real el Polígono de Willis para casos de aneurismas y se lograra analizar correctamente el procedimiento a seguir, afirma el Rimoldi.
Los modelos a escala real, también están siendo utilizados en la docencia, como en facultades de medicina y residencias médicas porque facilitan el aprendizaje y el modo de abordar las patologías.
En el caso de los pacientes, el especialista obtiene un modelo real del paciente a tratar a través de nuevas tecnologías prequirúrgicas de una manera tangible y fácil, permitiéndole así un mejor entendimiento de lo que será la intervención.


lunes, 19 de junio de 2017

PIEL IMPRESA EN 3D PARA ROBOT

Los investigadores del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) se han inspirado en el escarabajo tortuga de oro, un insecto que muda de color cuando se le toca. Para poder crear mediante la impresión 3D una piel sintética repleta de sensores y de un mínimo espesor con la que recubrir un robot.








Uno de los objetivos de esta tecnología es poder transferir el concepto táctil que se está colocando en los teléfonos "inteligentes" o smartphones y aplicarlo prácticamente en todas partes, desde las paredes de nuestros hogares hasta en los coches y aviones. Los futuros robots, según el avance de estos investigadores del MIT, estarán revestidos de una piel táctil que nos permitirá interactuar con ellos.







Estos investigadores del MIT han impreso en 3D ese revestimiento tecnológico gracias a Multifab, es una diminuta impresora 3D con la que ha podido realizar este avance tecnológico. Hasta el punto de que con esta máquina 3D han hecho el proceso completo al poder introducir y endurecer el líquido que actúa como semiconductor.






El proceso de impresión 3D ha contemplado media docena de materiales como cobre, cerámica y plásticos, hasta replicar la función natural del insecto en una sola y sólida placa de circuito impreso en 3D.
La posibilidad cada vez más cercana de crear robots con piel interactuable con los seres humanos nos aproxima a la hipótesis de futuro descrita en la película Ex Machina.




miércoles, 14 de junio de 2017

CIENTÍFICOS ESPAÑOLES CREAN UNA IMPRESORA 3D CAPAZ DE FABRICAR PIEL HUMANA FUNCIONAL

El dispositivo y la técnica de impresión es obra de científicos de la Universidad Carlos III de Madrid, el CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas) y el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, y su estudio acaba de publicarse en la revista Biofabrication.
La clave de esta impresora 3D está en la materia prima, un producto que los investigadores denominan biotintas y que es capaz de replicar a la perfección las distintas capas de la pel.


En palabras de Juan Francisco Cañizo, científico
del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y de la Universidad Complutense de Madrid.
La parte crítica de este proyecto es saber cómo 
mezclar lo componentes biológicos, y en qué condiciones manejarlos para que no se deterioren las células y cómo realizar la deposición adecuada.
El proceso de producción de esta piel tiene la única particularidad de que el tejido resultante es capaz de generar su propio colágeno en lugar de usar colágeno de origen animal.


El dispositivo replica la estructura natural de la piel, con una primera capa externa, la epidermis que se encarga de proteger contra el medio ambiente exterior, y otra más profunda y gruesa, la dermis.
Esta última capa está integrada por fibroblastos, estas células producen colágeno, la proteína que da elasticidad y resistencia mecánica a la piel.
Esta impresora 3D puede generar piel genérica para ser usada, en laboratorios cosméticos a fin de probar nuevos productos.




Aunque también es posible hacer piel a partir de células de un paciente concreto para crear parches personalizados con los que tratar quemaduras graves.
En la actualidad, la impresora 3D se encuentra a la espera de recibir la aprobación de las entidades reguladoras europeas para garantizar que la piel producida es apta para su utilización en trasplantes a pacientes con quemaduras y otros problemas en la piel.