viernes, 21 de julio de 2017

REGEMAT 3D PROBARÁ EN MÉXICO SUS TEJIDOS IMPRESOS EN 3D

José Manuel Baena, director de Regemat 3D, empresa de Granada (España) recientemente distinguida con el premio emprendedor XXI de Andalucía, ha declarado a la prensa local que están preparando un ensayo clínico en México que supondrá la primera prueba en pacientes de sus tejidos para regeneración en 3D.
Además, la empresa trabaja con grupos que desarrollan terapias para patologías específicas como la regeneración de válvulas cardiaca, oftalmología, fármacos.




Lo que hacen en Regemat es elaborar un software con el que imprimir en 3D tejidos o piezas personalizadas según diseño o segmentación obtenida a través de TAC o Resonancia Magnética, pero tienen un extra más.
Han creado lo que llaman bioimpresión, que permite configurar las partes de la pieza donde inyectar o depositar células madre que suponen una gran novedad en la impresión 3D, ya que se podría regenerar la pieza a partir de esas células madre.





La novedad es imprimir en 3D una pieza con la geometría que quieras y configurarla para inyectar células de forma que ya tenemos una pieza en 3D a medida y con células repartidas con capacidad de regenerar tejido porque vienen de células madre, destacó José Manuel Baena.
Así, el objetivo final será que un paciente con patología o necesidad médica pueda tener esta pieza en 3D y que con las células se vaya regenerando.
En muchas aplicaciones todavía queda mucha investigación para regenerar ciertos tejidos, pues nuestro producto puede añadir la bioimpresión y adaptar la máquina a cada pieza, explica, pero en lo que más trabajan es en regeneración de cartílago.





Lo que Regemat ofrece a grupos de investigación y centros sanitarios es un programa y la adaptación de la bioimpresora para la realización de esas piezas.
Ya tienen en EEUU, México, Colombia, Portugal, Inglaterra, Escocia. 
Hablamos con el grupo de investigación para saber qué quiere hacer, qué aplicación clínica y qué quieren comprobar y se desarrolla la bioimpresora ya preparada para esas necesidades.
Ya están validando todos los permisos para poder trabajar con células humanas ya que la máquina se usa para investigación y están en proceso de llegar a la aplicación clínica en un proyecto en México de bioimpresión con células mesenquimales para regenerar cartílago.






Con estos avances, la pregunta es clara, ¿Hasta dónde se puede llegar? "Hay que ir paso a paso. Lo que ahora se hace con material sintético hay que ir convirtiéndolo en bioimpreso y que desaparezca.
Hay que seguir trabajando mucho, primero el cambio de material sintético por otro que se degrade, ponerle células y a partir de ahí donde se pueda llegar".
Por ejemplo, en el campo de reconstrucciones, en lugar de tener que coger huesos de otras partes del cuerpo, poder regenerar tejidos, y Regemat ya trabaja en dar esas herramientas a los investigadores.
Se conseguirá hacer un órgano 3D con células y que sea funcional, por eso estamos aquí, asegura Baena.







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